Las pulpeiras de la N-541

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Recuerdo los amaneceres de las festividades locales de la misma manera, esté donde esté. Ya sea Galicia, Valencia o La Mancha, a las 8 de la mañana empiezan a estallar los petardos, con una frecuencia exasperantemente constante -yo le calculo unos cinco segundos entre uno y el siguiente-, rozando el sadismo para el dormilón resacoso. Un poco más tarde, grupos de dulzainas, bandas de música o lo que toque, desfilan calle arriba y abajo para demoler cualquier esperanza de descanso razonable.

Desde hace unos años a mí a finales de julio me sacan de la cama gaitas. En uno de los muchos pueblos que va recorriendo la N-541, por la Tierra de Montes, celebran el día del Ecce Homo y el fin de semana que dura el festejo pasa entre pachangas, al son de orquestas de nombres llamativos -lo internacional se lleva mucho- y alcohol, mucho alcohol. El domingo por la mañana, con la juventud machacada por la noche y el cansancio -deben ser los únicos que no oyen el escándalo-, toman la batuta las mujeres. Van de morado o de fiesta, según tengan convicciones o costumbres, para asistir a la misa de las 12. La misa es eterna y le sigue una procesión que llena el hueco hasta la comida, dándome tiempo a hacer el recorrido completo por los tres bares del pueblo. Paseo cumpliendo con el abrazo, criticando vejeces o divorcios, diciendo aquéllo de “pero qué grande está” y haciendo recuento de bajas. La comparación entre fotos de una vida que son casi iguales. De cambios tan leves que si uno extrapola la serie al principio igual vislumbra a Valle Inclán, o a la Santa Compaña, el vino tiene estas cosas.

La pulpeira se planta en la puerta de una de estas tabernas desde bien temprano. Un colectivo que tiene su estadillo de sitios y horarios perfectamente planificado, un cuadrante en toda regla. Establecen con los bares una relación de simbiosis, ellas venden el pulpo, ya aliñado y lo sirven y el local pone el vino y el pan. Trabajan también el take-away. Para casa van siempre un par de raciones en su correspondiente bolsa de agua de cocción, pero no hay conflicto porque todo el mundo pasa por allí a tomarse su tapita y su ribeiro, con un buen pan de Cea. Se sirve en platos de madera grabados con iniciales en el envés, absorbiendo ego por una cara y aceite y olores por el otro.

Pulpos de sabor amariscado, de cocciones ajustadas para que el diente encuentre resistencia al atacar. Usan para aliñarlos una mezcla de pimentones y un aceite que no ganarían ningún concurso y que sin embargo me parecen una mezcla insuperable, tendría que nacer otra vez para apreciar el aceite de oliva más extraordinario. Ni los churrascos de ternera del país, ni siquiera ese pan que es bueno de Cea a Forcarei, pasando por Carballiño, son motivos gastronómicos suficientes para desviarse a esta Galicia profunda y desconocida. El pulpo sí. Porque no tienen una receta, sino un conjuro y, ríete tú de la ciencia, parece que en sus calderos de cobre la carne no se pasara nunca de punto y emergiera perfecta por más horas que bulla.

Cada año les pido un poco de la mezcla de pimentones para Madrid, con la esperanza de llevarme un trozo de ese día de fiesta, de un pedazo del pulpo, de mi trozo de cromo en ese día, ese año. Me lo sirven con amabilidad, con la condescendencia de saber que le traspasan carballo y prosperidad al madrileño al que se le acaban las vacaciones y ha de volver a un sitio donde no hay marisco, ni montes verdes. Que en Madrid no hay sitios donde crezca la comida con sólo plantarla, quedando uno para comer a la merced del alemán, siempre tan caprichoso.

Por la noche la fiesta se cierra con unos fuegos artificiales, un poco antes de que el pueblo adelgace hasta convertirse otra vez, como Cenicienta, en una nacional rodeada por un urbanismo imposible. Los vecinos apoquinan, cada uno con sus posibles, para poder pagarlos. Gaitas, pan y vino del país, pulpo de las rías. Todo es de la zona, hasta la fiscalidad, aunque sólo sea durante un fin de semana.

50 comentarios

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50 Respuestas a “Las pulpeiras de la N-541

  1. Precioso texto, Carlos. Intentaré, como me dijiste, pasarme por Carballiño y probar ese maravilloso pulpo.

  2. Cena anoche en DiverXO. No conocía el nuevo local (ya manda webs), y la verdad que el cambio ha sido brutal, tanto el propio restaurante como la zona.
    Tomamos el menú DiverXO, el de 11 platos, aunque creo recordar que nos añadieron alguno más. Obviamente en un menú tan largo siempre suele haber algún altibajo, pero en este caso ningún plato bajó del notable -alto-, con algunos bestiales como la Sopa agria de Rabo de Toro, el Bacalao con civet de Jabalí, el “Bun” de trompetas de la muerte o el Buey estofado 112 horas a 55ºC.
    La cocina de David Muñoz ha ganado en madurez, solidez y personalidad (algo esto último complicado), y se acompaña de un servicio en sala cada vez mejor y una bodega que casa perfectamente con lo que se come. Los precios de los vinos son, en algunos casos, de risa. Bebimos el champagne de George Laval, con un sobreprecio de 5 euros con respecto a tienda, y varias copas de generosos en según qué platos: Fino Inocente, Palo Cortado del Maestro Sierra, Oloroso Valdespino, y con los postres un Gruner Veltliner seco y la clásica sidra de hielo Neige.
    Este tio es un puto genio, a ver lo que nos dura…

  3. Licenciado Vladimiro

    Buena la carne asada de La Penela. La tortilla, en cambio, no me dijo demasiado. Una tortilla, dos carnes, dos leches fritas, tres copas de vino, dos botellas de agua y un café: 46 euros. Viva Galicia.

    Buen pulpo a la plancha y extraordinaria merluza a la gallega en O Forno (puerto de Barqueiro)

  4. Licenciado Vladimiro

    Y curiosa la tapa de tiburón del Mesón “El Kilowatio” en Cedeira.

  5. Gracias, Jesús.

    La semana pasada comí en D’Berto, el único sitio que hoy por hoy considero intocable en mi periplo gallego. Lo mejor que se puede decir es que, cse mantiene intacto, a pesar de que la ocupación ya no es la misma que otras temporadas. Sensacionales berberechos, almejas, empanada -la masa ahora sí es de pan-, unas cigalas como yo no he encontrado en otro sitio, rubio o pintarroja de otro nivel.

    No deja de ser curioso que en Madrid se farde tanto de marisquería. Sencillamente son una cuarta división comparadas con D’Berto.

  6. Ayer comimos en El Ermitaño. Hacía años que no iba, tenía un buen recuerdo, de un restaurante agradable con combinaciones complicadas y no siempre acertadas, pero con muchas ganas de agradar.

    En esta ocasión evitamos las combinaciones más complejas -la parte más “moderna” de la carta”- y fuimos a lo que ellos llaman platos “de tradición”, exceptuando unos buenos canutillos rellenos de foie. El arroz zamorano con mano de cerdo era sensacional, el mero con fondo de cangrejos de río me gustó menos, el pescado era sensacional -por preparación, por punto, por todo-, pero al fondo le faltaba una alegría. Sencillamente sensacional el cordero asado, a la altura de los mejores de Castilla.

    Un buen postre de mousse de chocolate con crema inglesa y frutas del bosque en varias texturas y una botella del Guitián sobre lías, creo que nos pusimos en los 90 euros. El servicio es espléndido y sólo por la carta de quesos de oveja merece la pena el desplazamiento. No suelo entrar en lo que la Michelín opina o deja de opinar, pero a mí me parece un error obviar un restaurante de este nivel que claramente merece la pena.

    Doblaron mesas, y seguía llegando gente a las cuatro de la tarde. Volveré pronto.

  7. Il Trovatore

    Varios apuntes coruñeses de fin de semana donde las calles de vinos se convierten, hasta el mes de septiembre, en hordas de derovadores turistas a la caza y captura de marisco barato. Lo bueno para ellos es que lo consiguen. Lo malo es que el producto que reciben es de calidad ínfima. Y los hosteleros de la zona se frotan las manos.

    Mesón do Pulpo, en la calle de la Franja. Cerca ya de María Pita se ubica este pequeño mesón que junta excelente producto, clientela local y precios ajustados. Posiblemente el mejor pulpo de la ciudad. El servicio, especialmente hosco con los turistas, es algo que tienen que mejorar.

    Mesón Lois, en la calle de la Estrella. Tras su reciente reforma dispone de un segundo comedor en la planta de arriba. En el resto de alturas se ubicarán próximamente una decena de habitaciones. Buen producto, especialmente las navajas y los berberechos. Precios excesivamente altos.

    Casa Jesusa, en la calle de la Oliva. Pequeño local reformado recientemente. Servicio joven y voluntarioso que puede llegar a estresarse cuando hay mucha gente. Se puede comer bien de raciones a precios razonables. Además se ha apuntado a la moda del gin tonico y tiene tal cantidad de referencias (de ginebras y tónicas) que a un gañán como yo le da vergüenza pedir su tanqueray con schweppes: por supuesto me lo sirvieron con bayas o algo asín.

    El resto de locales de la zona, salvo honrosas excepciones, no merecen la pena.

  8. Il Trovatore

    Y otros dos comidas fuera de la ciudad.

    Posada del Mar, en Mugardos. No se come mal en este local estratégicamente situado frente al mar. Buen pulpo a la mugardesa (preparación que no me convence y que me perdonen las mugardesas) y flojitas las almejas a la marinera. Mucho mejor el abadejo, especialidad de la casa. Precios algo subidos de tono, aunque a mis acompañantes madrileños les parecio un chollo. Pero 13 euros por una ración de pulpo es muy caro para Galicia, se mire por donde se mire.

    El Refugio, en Olerios. Al hilo del comentario de Carlos, creo que Berto, Refugio y Río Ulla son las tres únicas marisquerías donde merece la pena dejarse los calzoncillos. Simplemente los números unos del producto. Soberbios los percebes, las almejas al natural y el salpicón de lubrigante. Y del mismo nivel la lubina al horno. Si además tienes una de las mejores bodegas de Galicia (por no decir la mejor) con unos precios que ya quisieramos tener todos los clientes en locales de este nivel.

    Y también aquí, como no iba a ser menos, la ocupación ya no es la misma.

    Saludos.

  9. Carlos FFM

    Un descubrimiento que comparto con ustedes, los digestivos austriacos de marca Rochelt. Para resumir, su williams me ha hundido porqque ahora el Ziegler me parece uno mas. Otra liga, lamentablemente tambien en cuanto a precios, no aptos para tiempos como los que corren. Dicho lo cual, si pueden y los encuentran haganme caso.
    Ah, y Txangu si vas a Cantabria este año, plan zoo de Santillana y comida en Casa Calvo imprescindibles.
    Pasenlo bien.

  10. Un texto de perfecta plástica: se huele y se siente esa Galicia, esos calderos de cobre y ese pulpo, el Pulpo, con mayúscula, con tratamiento de señor.
    Por otra parte, suscribo lo que dices de El Ermitaño (como ya comentamos en “otros mundos virtuales”) porque también lo considero un buen sitio un poco tapado, fuera de los focos. En cualquier caso, mal no les va, así que quizá es mejor quedarse ahí.

  11. abraham

    Vaya nivel el de Dexter morgan en su articulo de Zuma se come un bogavante, como se ve en las fotos de su articulo en 11870, y lo confunde con una langosta. Si es tan exigente con cada euro que se gasta en los restaurantes, por otra parte como tiene que ser, tambien deberia serlo con su cultura gastronomica si se pone a escribir sobre ellos. Eso sin contar que ir a Zuma , uno de los mejores restaurantes japoneses del mundo, y solo comer tres piezas de crudo tiene tela.

  12. Tampoco lo veo tan grave, Abraham. Hay críticos gadtronomicos que no distinguían un raff de un kumato hace poco, y la mayoría de nosotros no distinguiríamos pollo de pez espada a ciegas. Solo es comida.

  13. Me ha llevado este artículo al Feirón de los sábados.
    Es un calco, así recuerdo las sesiones con ribeiro y platos de pulpo en un bar en los soportales contiguo al puesto de pulpeira, a veces con pan de borona de otro puesto cercano.
    Deliciosa y certera esta descripción tuya.
    He vuelto a Pontedeume.

  14. (PS)
    Por cierto, se me olvidaba, me ha divertido ese guiño algebraico:

    …“que si uno extrapola la serie al principio igual vislumbra a Valle Inclán, o a la Santa Compaña, el vino tiene estas cosas.”

    Intuyo que eres hombre de ciencias… y de letras.

  15. Gracias, Manuel. Ya ni de ciencias, ni de letras, me conformo con tener el bachillerato actualizado.

  16. Yerga

    Asalto a tarjeta armada a la pescadería Antonio del mercado de Maravillas, bigaros, gamba roja de Denia (12 eur el cuarto) , un par de cigalas con sus huevas, unas navajas, almejas gallegas, salmonetes, tremendos jurelillos, unas cocochas de bacalao, un filete de atún rojo , ostras y conchas de Malaga.
    Estoy de rodriguez.

  17. Yerga

    Y para después de comer tengo preparada “Los 400 golpes”, hace mucho que no la veo.

  18. Ya de vuelta en Madrid, hoy hemos comido en El Barril de La Moraleja.

    Boquerones fritos más que correctos -fritura seca, pescado fresco-, un salpicón de rape mas justito de frescura bañado por una sopa de aceite y un rape al ajo correcto. Louro do Bolo, agua, una cerveza y una inefable tarta Alaska, 120 euros.

    La comida ni bien, ni mal, pero el servicio… en fin. La hostelería madrileña necesita mucha más actitud que cocina.

  19. Licenciado Vladimiro

    ¿Te gusta el Louro do Bolo, Carlos? Lo probé la semana pasada por vez primera y me pareció un vino bastante malo, en concreto por esa nota unidimensional y estomagante a banana. Por 15€ le pido un pelín más de finura a un vino. Es un buen bajabragas, eso sí.

  20. Coincido, Licenciado. Tiene poca complejidad por el precio. Está bien hecho, pero… not my cup of tea. Pero es que la carta de vinos blancos del sitio da para poco.

  21. Arturo Pardos Batiste

    Estimado Licenciado Vladimiro:
    Me ha intrigado la relación entre “bolo”, “banana” y “braga”, no por evidente en el psicoanálisis, sino por el desenfado argumental de la exposición. Salvo que “bajabragas” tenga algún significante flotante ignorado por mí, lo cierto es que da a entender que ciertas mujeres, además de llevar bragas, cosa tan pintoresca de por sí como la de un hombre con calzoncillos o pololos, son dadas a dejarse seducir con facilidad por ciertos vinos como el que usted menciona. ¿Con el champagne pasa lo mismo? ¿Por qué sí o por qué no?
    He de confesarle que, dada mi nula afición a esa clase de bebidas con levaduras espurias y sabores proféticos que se autocumplen (“este vino sabe a frambuesa porque este vino ha de saber a frambuesa”), me sería imposible beberlo solo o con una mujer, con bragas o sin ellas. Es decir, que no me consta la existencia de mujeres con bragas y que beben vinos espurios con el fin azaroso de que se les caigan aquellas cuando toman estos con un hombre (o mujer) cuya intención es que las susodichas bragas caigan y… ¿Y qué? ¿Está, acaso, garantizada una relación directa de causa a efecto entre los vinos pedorros y las mujeres pedorras? Será de suponer que sí. Pero hay mujeres SIC (sensibles, inteligentes y cultas) que no portan bragas y, por ende, no se las han de bajar (¿y tampoco quitar?) por la simple razón de que, además, no toman vinos enfundados en bragas y otras prendas del oprobio.
    Un afectuoso saludo del Duque de Gastronia.

  22. DexterMorgan & OliviaDunham

    abraham escribio: Vaya nivel el de Dexter morgan en su articulo de Zuma se come un bogavante, como se ve en las fotos de su articulo en 11870, y lo confunde con una langosta. Si es tan exigente con cada euro que se gasta en los restaurantes, por otra parte como tiene que ser, tambien deberia serlo con su cultura gastronomica si se pone a escribir sobre ellos. Eso sin contar que ir a Zuma , uno de los mejores restaurantes japoneses del mundo, y solo comer tres piezas de crudo tiene tela.
    🙂

    — Aviso: el siguiente comentario puede contener errores, lo preavisamos! No tenemos nivel!🙂 —

    Veras Abraham,

    1) No somos ‘Dexter morgan’, somos DexterMorgan & OliviaDunham (es decir, somos una pareja)

    2) Es lo que tiene comentar/opinar de sitios visitados hace un par de meses, habiendo visitado después otros tantos, y no tener demasiado tiempo de repasar todo al milímetro, al final te confundes, verás, hay gente que aun trabaja

    3) Es lo que tiene comentar/opinar sin apuntar debidamente y exactamente en una libretita de papel todos y cada uno de los detalles!

    4) Es lo que tiene ser un humano, que en algún momento te equivocas, podría explicar la intrahistoria de la equivocación pero eres un desconocido para nosotros, bastante que, con extremada generosidad, te permitimos echar un vistazo a nuestra agenda privada de ocio/vital

    5) Para recibir opiniones de ‘supercríticos’, que escriben en libretitas todo todo y todo, y que CRITICAN nada mas terminar para que NO se les pase nada…. Cómprate mejor la guía michelín, paga los alrededor de 30€ que vale, y así recibiras NIVEL, pero nivel de verdad!!, Tanto que ni Sacha ni Viavelez, ni Viridiana aparecen actualmente en ella!
    (Los de la michelín sí que critican, nosotros solo comentamos/opinamos, es decir, ¿Qué te ha llevado a pensar que somos articulistas o críticos o pretendemos serlo? ¿?)

    6) ¿Zuma de los mejores restaurantes japoneses del mundo?… Jajaja Pos vale!🙂 como tu veas majetón, Olivia y yo pensamos, sin embargo, que los mejores Restaurantes Japoneses del mundo nos los encontramos en nuestros viajes por Kyoto, Hiroshima Tokio y Nara por este orden… y no eran como Zuma! ni mucho menos! Por otra parte, es público que a Olivia no le tira tanto lo crudo… y ella es la jefa! ¿Qué cosas hen? ¿Cómo pudo sobrevivir cuando estuvimos en Japón sin gustarle lo crudo jijijiji?

    Y por cierto decir veladamente que la cocina japonesa es principalmente crudo es denotar justamente poquísima ¿”cultura gastronómica” le has llamado?, y es interesante, ya que eso se ajusta al tópico de quien no tiene absolutamente ni Zo**a idea de la gastronomía de aquel país, Verás, Podríamos explicarte lo que es el el Domburi, los Men-rui, el Agemono, Yakimono, Nabemono… pero eso sería ser demasiado condescendiente con alguien que ha ido con pelín mala baba, pensamos

    7) Como decíamos al principio, solo tenemos claro que sabemos poco!🙂 por eso nos gusta mucho venir aquí, al blog de ligasalsas, a aprender!

    8) Continuaremos comentando nuestras experiencias y dejándolas en ligasalsas (si sus miembros no tienen inconveniente), ya que para nosotros es una forma de agradecer las innumerables recomendaciones e información recibidas en este blog (Espeto for president! :))

    Venga Abraham, hasta otra!

    (Carlos, gracias!)

  23. Licenciado Vladimiro

    Don Arturo, créeme que la tipa con la que me tomé el vino era todo menos una SIC. Dejémoslo ahí.

    Pinchacito (en cierto modo) hoy con el La Lune 2010 de Mark Angeli que me vendió Weirdo. Mira que le tenía ganas. Pero una mala temperatura de servicio (culpa mía) y las ansias (de nuevo culpa mía) nos han llevado a malgastar más de media botella. Un pelín demasiado caliente y sin aireación, era un vino turbio, confuso, sucio, y que se pegaba de leñes con la comida (un risotto con gorgonzola, manzanas y nueces). Pasado el ecuador de la botella, con mucho frío y en copas más amplias, me ha gustado bastante, por no decir mucho. Algo justito de acidez quizá…me compraré unas botellas de Domaine Baumard, porque tengo la impresión (dentro de mi ignorancia) que los viticultores más modernos hacen una chenin blanc demasiado oronda y golosa. Hoy buscábamos el carácter ácido que los franceses llaman “tranchant”. Quizás debería haber buscando en Alsacia.

    Y anoche copas, como siempre, en el BOBBY GIN. Muchas copas. No me acuerdo de ninguna, sólo de los ingredientes: Quina, jereces, amargo con sabor a barbacoa, Suze, mucho mezcal etc. Copas cortas, secas y complejas.

  24. DexterMorgan & OliviaDunham

    Después de la ‘moda’ llega el ‘modo’

    Fecha visita: 23 Jun 2012 (2 pers)

    Lo de la ‘moda’ y el ‘modo’ viene de un chiste que me contaba un amigo: “ya se puede escuchar a la madres decir Ni ‘aipods’ ni ‘aipads’” como cuando yo le decía a mi madre “andaaa cómprame unas adidas”, “ni adidas ni adidos” me decía ella jiji (¿sabrán las madres de ahora que los ‘aipads’ tb exiten? jajaja)

    Por supuesto que hemos tenido en mente todo este tiempo a La cesta, pero Olivia y yo somos un poquito anti-moda por lo general, en cuanto vemos que la masa peta un sitio simplemente por que está de moda nosotros salimos disparados en sentido contrario, cosa que no tiene nada que ver con que un sitio SIEMPRE tenga gente de forma constante por su buen trabajo

    En relación con este planteamiento, después de un año y pico en el que La cesta ha estado muy de “moda”… ahora empiezan a abrir otros locales y la moda se desplaza de foco (absurdeces como las lista de espera en diez with diez y bla bla bla… 11870.com/pro/ten-con-ten-madrid)

    ¿Y La Cesta ahora que?

    Pues ahora queda lo más jodido, desde el 2º año de vida hasta el 5º son 3 años en los que muchas empresas acaban sucumbiendo (y no solo de hostelería)… así que ahora es cuando hay que dejarse los huevos con un servicio impecable, donde la calidad del producto debe subir un punto, donde el cocinado de los platos debe estar siempre perfecto, ahora hay que cuidar TODOS los detalles!

    La ‘moda’ debe de pasar y el ‘modo’ de hacer las cosas debe prevalecer!

    Y tenemos que reconocer que La cesta va por buen camino, veréis, llegamos y… “hola les llevo a su mesa”, hay muchas libres de 3 y 4 personas pero de 2pers solo hay 1 o 2 libres, nos llevan al final de la sala, muy oscura y algo desangelada, “¿no tenéis algo con más luz natural?”, “Sí perdone, miren, ¿les gusta esta mesa?” y nos ponen en otra mesa de dos en mitad de la sala… “Pues tampoco me gusta!! ¿Pero que se le va a hacer?” (les suelto al aire), después de 1 min nos dicen: “¿quieren Ustedes cambiarse a otra mesa con un poco más de espacio que les hemos preparado?” habían habilitado una de 3 para 2 en la zona del sofá apaisado, la zona más bonita del restaurante, una mesa cojonuda!

    A esto ultimo es justo a lo que me refería con ‘dejarse los huevos’ en el servicio!! ¿Si en realidad no tienes muchas reservas de 3 porque no satisfacer al cliente? Puntazo positivo! Aunque por otra parte: que manía con dejar siempre los peores sitios y mesas para la tipología de 2 comensales! (y esto pasa en casi todos los restaurantes medios/altos, la pela es la pela no?)

    Destacables los vinos por copas

    WEB: Muy buena, diáfana, con redes sociales y menús accesibles; interacción y feedback con clientes en 11870 muy bien entendida por parte de los gestores, en el futuro todos los restaurantes se relacionarán con el cliente como lo hace La cesta en Internet! (o de alguna forma parecida)

    Qué pedimos?

    — Aperitivo, cubierto y servicio de pan: 2,50×2
    Algo subido pero a cambio de un muy buen pan (blanco, cereales y tomate+aceitunas), y con un pequeño aperitivo de brandada de bacalao correcto

    — Degustación de croquetas: 6
    (Siempre hay que pedirlas:)) De jamón, muy ricas pero en el límite entre sabrosas y saladas, la degustación son dos croquetas por persona mas bien pequeñas, textura interior genial, la exterior la hubiera preferido algo más crujiente

    — Dados de rape 19
    En su punto, delicioso, durito, el empanado crujiente y el sofrito de tomate y cebolla casi más rico que el rape🙂 repartido desde cocina para dos, ración algo escasa

    — Arroz de verduras de primavera 15
    Estuvo bien y bueno, pero me lo esperaba en plan ‘sofrito’ y no en plan ‘nata’ ¿me explico? Es decir, un arroz más español y no tan Italiano; las verduras de temporada muy frescas, ración adecuada, repartido desde cocina para dos

    — Ravioli de ternera 16
    Sublimes, nos encantaron, sabor muy fino, lo mejor de la comida junto al rape, la salsita excelente, ración algo escasa, repartido desde cocina para dos

    — Postres: Tarta de queso 6
    Posiblemente de las mejores que hayamos tomado (y hemos tomado muchas), completamente casera, cada bocado te invitaba a tomar más y más

    — Bebidas:copa Cruzcampo 2, 2CocaK 5 tercio brabante 3,5

    Precio Total: 81

    Conclusión: Con lo pedido no salimos con hambre para nada (y somos de comer) quizás por el arroz y rebozados, pero no nos extraña que mucha gente piense que el tamaño de las raciones es pequeño. De precio sale a unos 5-10€ más caro barba que El cocinillas (por decir el último de buen precio que nos gustó mucho) pero tiene un trabajo en cocina también algo superior (tb el local está mejor localizado y es más bonito), esos raviolis de ternera ya están en nuestra memoria para siempre como el atún de Taberna Laredo o los dumplings de Sudestada (por decir dos), si siguen así podrían ser un clásico y un fijo de la relación c/p, pero el camino es duro y largo… después de la ‘moda’, el ‘modo’!

  25. Gordezuelo

    Espeto ¿alguna novedad en Torremolinos? o algún chiringuito recomendable (por la zona de Costa Lago a poder ser) Gracias por adelantado

  26. Gordezuelo, me había despistado.

    La verdad es que no frecuento demasiado Torremolinos. El único restaurante de cierta categoría, Med, a mí no me convence en absoluto. Y sus afamadas “vistas” son poco más que mucho cemento con trozos azules en medio. Aun así puede ser una terraza agradable para cenar en verano.Más allá de Med sólo te queda Frutos, en Los Álamos. Buen producto y buena cocina pero facturas abultadas.
    Ahora bien, si te dejas las expectativas en casa sí que puedes encontrar cosas interesantes en la gama media (producto medianito, preparaciones sencillas, precios no desorbitados). Por ejemplo, El Figón de Montemar, un mesón de toda la vida. O, Antoxo, más caro que a veces cuenta con producto gallego notable.
    En plan pescaíto tienes la inefable Carihuela. De toda esa hilera puedes salvar un par de ellos: El Roqueo que, creo, sigue en pie y el Restaurante Juan (no confundir con Casa Juan, ahora bajo el imperio de Los Mellizos). En ambos frituras correctas. Creoi que fue Nopisto el que me avisó que los de La Caleta en Madrid se hacían cargo de un chiringuito allí este verano pero la verdad es que no me he asomado aún.
    En cuanto a chiringuitos, siempre es un riesgo recomendar, pero échale un vistazo a Playa Miguel , La Coquina o Los Leones. Por ese orden.
    Para tapeo, a mí me gusta La Bodega, un bar cutre en plena Calle San Miguel, aunque supongo que ahora estará imposible. En plan gastrobar de batalla, el pionero en la Costa: la Taberna Matahambre. Bien para ir con niños y adolescentes.

  27. Gordezuelo

    Muchas gracias Espeto.

    En Med estuvimos hace un par de años y no recuerdo nada destacable, ni para bien ni para mal. Pero sí que salí pensando que por el precio y el tipo de cocina tenemos mejores opciones en “casa”, así que cuando vamos por allí preferimos dedicarnos a los pescaítos y espetos🙂

    Siempre leo con “envidia” tus comentarios sobre el resto de la costa del Sol (bueno y los que no son de la costa del sol ni te cuento…), donde parece que hay más y mejores opciones, pero bajamos en tren así que la opción de desplazarnos de momento la hemos tenido siempre aparcada.

  28. Gordezuelo, lo malo es que Torremolinos es una ratonera para los controles: tanto la carretera de la Costa Hacia Málaga o Benalmádena como la salida por el Palacio de Congresos son puntos habituales. A tiro de taxi tampoco es que tengas muchas opciones más. En Benalmádena Costa hay poco y en los aledaños de Málaga, menos.

  29. DexterMorgan & OliviaDunham, aquí todos venimos a aprender ya contar nuestras experiencias. Lógicamente no siempre coincidimos pero no es una cuestión de curriculums. Cada uno vive su experiencia como propia y así la cuenta.

    A mí me gustó Zuma. Es más, comí muy bien y relativamente bien servido para lo que puede ser una noche de fin de semana en un sitio así en el centro de Londres. Pero de ahí a considerarlo uno de los mejores japoneses del mundo hay un trecho largo. Es más, yo ni siquiera lo consideraría un japonés extrictamente hablando.

  30. Sobre la autoridad de la opinión habla hoy Arcadi Espada.

    Ni la Michelin, ni Tripadvisor, la única opinión válida es la del opinador. Siempre es así.

  31. angel

    Magnífico post Carlos

  32. DexterMorgan & OliviaDunham

    Espeto, es un honor!🙂

    Sobre Zuma:
    A nosotros también nos gustó, como de hecho creo que denota nuestra opinión que pusimos hace unos días, buen producto, buen punto de todo, y un chu-toro superlativo…Y coincidimos en que no es el mejor japonés del mundo como ya hemos comentado, aunque eso es porque para mi, el mejor japonés sería un tío (sushiman) detrás de una barra circular en una habitación donde no caben más de 15 personas y que no esté muy lejos de Tsukiji🙂 (soy algo raro, Olivia es más de Tepanyaky, Agemono, Yakimono y esas tontás)

    Sobre lo que has comentado de la costa del Sol:
    Adoramos la costa del Sol!!… No queríamos dejar pasar la ocasión de comentártelo ya que sabemos que eres un experto en ella… En una semana nos bajamos a La Caleta de Velez, pueblecito tranquilo entre Torre del Mar y Algarrobo que supongo conocerás… algunas casas de pescadores pegadas a la playa reconvertidas en “improvisados” sitios de comida para el verano son genuinas e increíbles!, hemos comido mucho pescaito frito y espetos en muchos lugares, pero como la mano que tiene esta gente para estos temas, difícil!…
    Centrándonos en La Caleta (como a los lugareños les gusta denominarlas, ellos dicen que no son de nadie! jejeje) , en muchos de los sitios de por allí tienen el calamar, gamba y sardina caleteñas… y nos chiflan! (éstas últimas, las sardinas, un poco más pequeñas de tamaño que en otros sitios de la provincia, pero más sabrosas)
    Además hay un garito de playa que tiene una de las mejores carnes de toda la costa del sol :)… (tiene huevss ir a Malaga a comer carne de la sierra de Guadarrama! jejeje)

    Sobre críticas, opiniones, críticos, sobornos y demás:
    http://cultura.elpais.com/cultura/2012/08/05/actualidad/1344185088_820913.html

  33. DexterMorgan & OliviaDunham, la Costa del Sol Occidental es la parte más olvidada de esta costa. Es cierto que no hay grandes restaurantes pero los chiringuitos más modestos mantienen un punto de autenticidad que se ha perdido por esta zona. No me vendría mal actualizar un poco los mejores sitios o sea que animaos a dar algunos nombres. En La Caleta he pasado yo muchos días cuando mis hermanos estudiaban en Málaga. Ramos era mi referencia preferida allí.

    Esas sardinas, conocidas como “Manolitas” por aquí, son una delicia. Más pequeñas, efectivamente, se pescan por todo el litoral pero en mucha menor cantidad que las atlánticas que se traen, sobre todo, de Cádiz y Marruecos.

  34. Elma

    ¿Que os parece el queso Boffard?No encuentro buenos quesos de oveja en tiendas habituales.Algun queso rico de oveja que pueda encontrar en sitios “normales” tipo Carrefour o CIngles?
    Gracias!

  35. Elma, el Gran Reserva de Boffard está bueno, pero en mi opinión no está al nivel de los grandes quesos de oveja españoles artesanales. En el Carrefour en el que compro solían tener el zamorano de Vicente Pastor, que me parece una cosa fina

    En el CI que piso habitualmente, no he encontrado ningún queso de oveja que merezca la pena. Por otro lado, sorprende la incapacidad de La Mancha para que sus queserías artesanales, que las hay, tengan presencia a nivel nacional.

  36. Licenciado Vladimiro

    Doy fe. Voy a varias tiendas de queso aquí en Barcelona y es difícil encontrar manchegos, por increíble que parezca. En “La Teca de Vila Viniteca” (Barcelona), que tiene un surtido impresionante de quesos (mejor que Poncelet, en mi humilde opinión), creo que apenas tienen 1 o 2 manchegos. En cambio, rarezas francesas todas las que quieras.

  37. Anónimo

    Elma y Licenciado, humildemente os sugeriría miráseis en Casa Pepe, son varios establecimientos de charcuteria, conozco en la calle Balmes por el numero 300 y en Plaza Bonanova aunque creo hay alguno más.
    Algo así que La Garriga de Madrid, pero en más selecto en atención, variedad y calidad.

  38. Lagerun

    Me he trabajado bastante Casa Pepe en Barcelona (Balmes, Plaza de la Bonanova y Tánger) y prefiero La Garriga en Madrid. Pero es cuestión de gustos, claro.

    Estimado Duque de Gastronia, ¿los SIC no eran esa secta de EEUU que van a caballo y visten sombrero y gorros…?

    Aprovecho que paso por aquí para desearles un buen verano y recomendarles que obvien cualquier local del Grupo La Máquina. Locales no aptos para personas sensibles, inteligentes y cultas.

  39. Lagerun

    Un detalle: Casa Pepe en Barcelona le da varios miles de vueltas a La Garriga en cuanto a embutidos se refiere. Yo me refería más a otro tipo de cosas, servicio incluido…

  40. Arturo Pardos Batiste

    Apreciado Lagerun: “Primum vivere, deinde fornicare, tandem philosophare”, primero vivir, luego hacer el amor y, finalmente, filosofar, es decir, comer, copular y pensar, aconseja un muy antiguo y sabio precepto. Por eso, la evolución que condujo del estómago al cerebro, pasando por el sexo, se reflejó en el tránsito que va del prehomínido devorador al comensal SIC, sensible, inteligente y culto. Es decir, que la secta de EE UU cumple, biológica y evolutivamente, con la dinámica del “viforphi” citado ut supra. Un afectuoso saludo del Duque de Gastronia, que nunca ha estado en La Máquina.

  41. Elma

    Gracias chicos.

  42. DexterMorgan & OliviaDunham

    Hola Elma!

    De oveja… en ElCorteIngles (en supermercado, no club del gourmet), y que no suele estar nada mal puedes encontrar Maese Miguel

    Y Te recomendamos tb alguno de COVAP que a nosotros nos dan buen resultado! Hay uno que está también en el super de ECI que se llama Torremilano, leche cruda creo recordar, los de “gama alta” no los tienen en el super… pero los puedes encontrar en la tienda COVAP de Raimundo fernandez villaverde (Madrid) si pruebas el Torremilano y te mola!

    Ahora tenemos de Romero (Ocaña), espectacular! (pero este ya tiene un poco de cabra)

  43. Recién llegado de Galicia, y ya con un ordenador y una conexión decente, procedo a ir contando mis experiencias en esa maravillosa tierra.

    ACIO
    Iago Castrillón ofrece en su local una cocina honesta, con raíces gallegas, y pasada por un filtro de modernidad. Que nadie vaya a buscar a este local el triple salto mortal ni nada parecido porque se va a equivocar. Encontrará eso sí platos sabrosos, cocciones muy ajustadas y una carta de vinos que invita a beber, por selección y precios.
    Tanto Iago como Eva, la maitre-sumiller, trabajaron con Ricard Camarena en el Arrop de Gandía.
    Optamos por el menú degustación de cuatro entrantes, pescado, carne y dos postres a 40 euros. Si a la postre me parecía un precio muy ajustado, al final de la comida me pareció un regalo.
    A destacar platos como la Sardina de San Juan, un plato bestial en su sencillez (y con un lomo de sardina que ya querrían para sí muchas lubinas de piscifactoría que nos venden) y el Arroz de capón de Villalba, así como los dos postres. Hubo platos como el pulpo que convencieron menos por un pulpo excesivamente duro (incluso para mí, que me gusta bastante tiesito), pero la impresión general es de una cocina muy correcta y bien resuelta. Nada, a excepción de la sardina, es de sobresaliente, pero nada baja del 6.
    Bebimos un Goliardo Espadeiro 2009 fantástico y cobrado a precio de risa (29 euros) y un Armán Doce, un vino dulce gallego, que aún no se comercializa, con base de moscatel, al que nos invitó Eva.
    Un sitio que recomendar a cualquiera que se pase por Santiago.

    Gracias Carlos y Lagerun por la pista!!!

  44. Roberto

    En Manchego y Oveja si no tienen Vicente Pastor (en ECI si los tienen) yo te recomiendo Artequeso, Manchego de Leche cruda.

  45. Anónimo

    El retorno de la ensaladilla rusa
    En cuatro años, la denominada gastronomía molecular o tecnoemocional ha pasado a mejor vida por la crisis económica. El funeral comenzó en 2008, aproximadamente. Aún quedan restos desperdigados y ciertas técnicas muy útiles. Pero la tapa (a menudo guarrindonga), las servilletas de papel y las mesas sin manteles, han conquistado el mercado. ¡Oh!, ¿qué se hizo de las esferificaciones, el cloruro cálcico, el alginato alcocel, la pectina, la goma xantana o la glucosa atomizada del laboratorio de Frankenstein?
    De la cocina del chup-chup doméstico, a fuego lento, la olla, la cazuela, la manoseada abuela o el clasicismo francés renovado, la década 1997-2007 fue la de la alianza gastro-científica. Los físicos y los químicos se convirtieron en los segundos y pinches de cocina de las estrellas de la gastronomía molecular y de vanguardia. Con la ventaja de no estar obligados a pelar patatas, vigilar las salsas, programar el escandallo o sacar la basura al contenedor. El lema fue «siente un científico a su cocina/probeta/laboratorio para realizar experimentos y trampantojos».
    Los artistas de la cocina (algunos, filósofos de ocasión) le pusieron un pisito a los químicos y físicos. Al poco, se añadieron ingenieros, diseñadores industriales y hasta patólogos forenses. Y cocineros pedantescos €analfabetos funcionales, en algún caso€ comenzaron a pontificar sobre la «reacción de Maillard» como si tal cosa (un médico había disertado sobre ella en un congreso de gastronomía). Y me decían: «A este cochinillo con orejones le he hecho un Maillard». Es decir una «glucosilación o glicación no enzimática de proteínas», descubrimiento del científico francés Louis-Camille Maillard en 1910. Lo que prosaicamente se conoce como caramelización de los alimentos.
    Acerca de aquella década 1997-2007, Miquel Sen escribió que «de una manera perversa, cocineros y comentaristas gastronómicos, o simples “gastros”, han dado por bueno el tubo de ensayo lleno de algún cóctel o sustancia que, gracias a esta presentación, tiene un carácter pseudocientífico, próximo a una aventura de Tintín en la Luna». El texto es de 2007. Después, los acontecimientos se precipitaron. Ahora mismo, la vanguardia no está de moda y, empresarialmente, es una ruina. Durante aquellos años, el camino que llevó la ciencia a los fogones tuvo la dimensión de una autopista de la información y del dinero.
    Hoy, el péndulo ha basculado hacia el tapeo de diseño, el nuevo paradigma de la modernidad. Bastantes chefs mediáticos han hecho del tapeo y el gastro bar una versión prêt-à-porter de sus creaciones, Zaras para los urbanitas, finolis o progres. «Hemos llenado de conceptos y de ladrillo visto el viejo bar de tapas, al que también hemos dotado de un léxico a la altura de los tiempos» (José Ramón Martínez Peiró). De hecho, se ha regresado a la ensaladilla rusa, las patatas bravas o la gamba en gabardina, el no va más de la modernez. O a las denostadas hamburguesas yanquis.
    Por el retrovisor vemos en la cuneta el nitrógeno líquido, las infusiones químicas, la cromoterapia blanca o las arenas de polipodio. No hay cuota de mercado para la vanguardia. La carestía de la vida (frase inmarcesible) ha favorecido la resurrección de la España eterna (casi sin distinción de clases sociales), reunida en los bares de siempre; en el paseo marítimo (cenando el contenido de las merenderas en mesitas y sillas domésticas, al modo de los años 60); y en los gastro bares in, sentada a unas mesas repletas, caóticamente, de platos y platillos. «¡La Champions League de la economía!», según la lúcida sentencia de un expresidente del Gobierno.

    Antonio Vergara

  46. Me quedo con el último párrafo. Por desgracia, este agosto ha supuesto una regresión de 25 años en la manera de vivir de muchos españoles.

  47. jordi

    ahora que estoy en Lima, disfrutando de una cocina que va a su consolidación, desde sus platos más simples y creativos, sin tanto artificio. Veo que también andamos exportando “críticos”, tan errados, tan descendientes y tan presentadores de ese modelo madridfusionezco que dio partida a eso que Antonio Vergara nos comenta. Me dicen que vienen hasta acá a manipular y a querer ejercer poder, porque exhiben su cercania con adriá, capel y otros, consiguiendo la atención de medios y algunos cocineros. Como si lo que hemos hecho en cocina da para exportar, que nos dejó la vanguardia en España que identificara lo nuestro, nada. Y llegan a defender absurdamente lo tecnoemocional, en un país donde todos lo días se descubren nuevos productos y sabores, donde todavía se puede conseguir productos de una inestimable calidad.

  48. Juanjo

    Ando por NY. Resumiendo y todo en función RCP.

    Elenven MP. Bien
    PJ Clarke,s. Muy bien
    Minetta. De pm. QTC5.

    Mañana Jean Georges. A ver donde le pongo.

  49. Sigo con mi periplo gallego:

    D’BERTO
    Poco que añadir a lo que ya se ha escrito de este auténtico templo del producto. Después de visitar este lugar, uno no entiende cómo las célebres “marisquerías” madrileñas pueden tener la poca vergüenza de agenciarse tal apelativo.
    El “escaparate” que luce en la fachada del restaurante ya es una declaración de intenciones: cigalas, bogavantes, langostas, centollas… de un tamaño jurásico vivitas y coleando esperando para ser ajusticiadas.
    Como bien me dijo Carlos, lo mejor es dejarse aconsejar por Berto y que sea él el que te configure un menú en función de tus gustos y preferencias. Eso hicimos y probamos, en pequeñas porciones, la empanada (de xoubas y mejillones ese día), simplemente perfecta, almejas -king size- a la sartén con un aceite de toma pan y moja, berberechos al vapor -king africa size-, navajas -de dos tipos, grandes y enormes-, un puñadito de percebes -sin palabras- y unos chipirones pontevedreses que nos recomendó “encarecidamente” Berto y que eran una maravilla -cocinados “a la brutesca”, sin limpiar. Rematamos con una pieza de mero, de la parte delantera, con espina y parte de la ventresca, hecha a la brasa que era una locura. Y no son menos los grelos y los cachelos que lo acompañan. Una tarta de queso bestial para cerrar y a correr.
    Me gustó mucho el detalle de una carta de vinos “anticrisis”, con precios muy muy comedidos (como es tónica en Galicia), y con una importante cantidad de referencias más que interesantes. Bebimos un Leirana 2011 (se les había acabado el 2010) el que, a pesar de estar falto de botella, cumplió bien.
    Si a este festival encima le unimos que los precios no son nada desorbitados, estamos ante un lugar de culto, de auténtico peregrinaje.

  50. xavier

    Carta a los Cocineros Latinoamericanos
    Siempre se ha dicho que nadie escarmienta en cabeza ajena, y es cierto que cuando a otros les pasa algo malo todos pensamos “eso no me va a pasar a mí”. Pero pasa, sin necesidad de echar mano de la llamada Ley de Murphy, que establece que si algo puede salir mal, saldrá mal.
    Desde esta orilla del Atlántico, desde la vieja España, les aviso: aún están a tiempo de evitar el desastre. Nosotros ya no; lo único que podemos hacer es intentar comenzar de nuevo. Pero ustedes pueden. No sigan nuestro ejemplo; no conviertan esas maravillosas cocinas latinas, que son parte de su mejor patrimonio cultural, en algo gestionado y realizado en laboratorio, lejos de la gente, sin sello de autenticidad, de su propia autenticidad.
    Por acá caímos en la trampa. Hicimos de nuestros cocineros auténticas figuras mediáticas. Son famosos y, algunos, ricos. La mayoría de ellos se tienen por personas muy importantes, y nunca falta un medio yanqui que incluye a algún cocinero en la lista de personas “más influyentes” del mundo. Por el amor de Dios, ¿en qué o a quiénes influyen?
    El fenómeno culinario vanguardista español fue jaleado. Para empezar, por algunos críticos españoles: les venía muy bien. A la sombra de alguna figura proliferaban congresos y convenciones a los que acudían numerosos cocineros jóvenes deseosos de aprender… hasta que se dieron cuenta de que a lo único que asistían era a tediosas sesiones de culto a la personalidad. Eso sí, los organizadores ganaban dinero, recibían subvenciones…
    Hubo prensa estadounidense que secundó los elogios. No, sin embargo, la crítica francesa o italiana. Envidia, decían los turiferarios de esos cocineros mediáticos e influyentes. No se equivoquen: para nada.
    Las cocinas de Francia e Italia, desde siempre entre las mejores del mundo, siguieron su camino. Sus cocineros querían ser famosos y ricos, claro que sí, pero no a base de originalidad desbordante, de primar solamente lo nuevo olvidando lo bueno, de preocuparse más del diseño que del contenido de los platos, de llenarlos de hierbas exóticas ajenas a su propia gastronomía (cuesta siglos formar un acervo gastronómico) y procedentes de lejanos países…
    ¿Qué va a quedar de esto? La verdad: muy poco. Quedarán, eso sí, los avances técnicos (no digan “tecnológicos”: la tecnología es la ciencia que estudia la técnica, como la climatología es la que estudia el clima, de modo que no puede haber climatologías “adversas” ni “favorables”). Pero es innegable que se ha progresado mucho, que se ha facilitado la labor del cocinero profesional y, de rebote, la del doméstico; que podemos acceder a productos en los que antes no pensábamos… aunque hayamos sacrificado la estacionalidad, una verdadera lástima.
    Queridos y prometedores profesionales de la cocina colombianos, mexicanos, peruanos, brasileños… No vendan su arte a lo efímero de la moda: la cocina, la gastronomía de un país, es un bien cultural mucho más serio que una moda.

    A este lado, los cocineros ya no asisten a esos congresos (ni las autoridades, salvo excepciones, los subvencionan. En cuanto a los caros restaurantes de cocina hipercreativa… qué quieren que les diga: quienes pueden pagárselos no van, porque no les gustan; y la gran mayoría de la población ni puede permitírselo ni (más importante) tiene el menor interés. Qué a tiempo cerró el máximo representante de esta línea, que vio venir el futuro, pero no avisó a los demás de la que se les venía encima. Hermanos latinoamericanos perseveren en el desarrollo de esas cocinas que conocen tan bien. Y piensen que lo más importante para un cocinero debe ser satisfacer al cliente, darle placer en la mesa, no lucirse personalmente con detrimento de lo que se ofrece al comensal. Están a tiempo: avisados quedan.

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